¡Morir por la patria, por una idea! No, eso es una simpleza. Incluso en el frente, de lo que se trata es de matar... Morir no es nada, no existe. Nadie puede imaginar su propia muerte. Matar es la cuestión. Ésa es la frontera que hay que atravesar. Sí, es un acto concreto de tu voluntad, porque con él das vida a tu voluntad en otro hombre.De la carta de un joven voluntario de la República Social Fascista,
PAVONE, C., Una guerra civile: Saggio storico sulla moralità..., 1991.
9.1.09
The man with the harmonica
24.9.08
Chaotic engines
Había muchas cosas que nos tentaban a hacer un alto en el camino: las observábamos y luego reemprendíamos la marcha. Siempre llega el momento de partir. Las niñas llevaban blancos vestidos de fiesta y zapatos negros, también de fiesta, para que los forasteros pudieran darse cuenta inmediatamente de lo bonitas que eran. "Tenemos que irnos, niñas", decía. Y nos marchábamos.
shooting at the world
bullets flying taking toll.
Deep Purple,
Child in time
Te busco como los cochinos a las trufas. Entre raíces ya añejas, amargas, reinventándote en el mismo barro de siempre donde nunca apareces. Entonces, con tu piel ya marcada por el vapor de mi aliento, te escapas. Te escapas justo cuando mi saliva ha tomado posesión de tu carne, cuando eres mía, dejándome masticar terrones apelmazados de cualquier cosa. Te me arrancas, huyes de mi boca traicionándonos a ambos. Y vuelvo a empezar: te busco como los cochinos a las trufas... Y me pudro de hambre entre encinares que se visten de blanco sin saber por qué.
Alétheia sube las escaleras con las bolsas de la compra.
Desaparece en algún punto entre el felpudo y la cocina.
31.8.08
Claustrophobia
Extendió con un golpe de mano la gasolina por el fondo antiadherente y a continuación dejó la sartén sobre el fogón encendido. Después volvió al fregadero... Magnífico: ya estaba descongelado. Tomó el ejemplar y lo hojeó para comprobar que había quedado suelto. Tratado de la Naturaleza Humana, volumen primero, en cartoné plastificado. Quizá el regalo de un periódico. En todo caso, una cena digna de las mejores mesas del mundo. Decidió cocinarlo a la espalda, así que lo abrió por las páginas centrales y lo posó sobre la gasolina caliente... Chisporroteó. Pronto una lengua de fuego azul se abrió paso de la tinta al techo. Flambeado de Hume. La nouvelle cuisine no podría haber creado jamás algo tan soberbio. Así que, con los ojos cerrados y una sonrisa plácida, acercó la cara a su obra y dejó que el calor derritiera sus facciones.
Este hacerse mayor sin delicadeza...
Esta espalda mojada de moscatel.
Este valle de fábricas de tristeza,
esta duda, esta certeza, esta colmena sin miel.
Joaquín Sabina,
Cerrado por derribo
Debajo de mi escritorio hay una mochila llena de libros. Hace más de un año que volví a esta ciudad, pero debajo de mi escritorio sigue habiendo una mochila llena de libros. Nunca quise deshacerla. También hay dentro otras cosas: un pequeño peluche tuerto, un paquete vacío de tabaco extranjero... Pero sobre todo libros. Algunos ya no merecen estar ahí dentro, pero no puedo hacer nada. No puedo abrir su cremallera con estas manos manchadas de rutina y de ceniza mojada.
No contiene pasados, ni futuros; ni recuerdos, ni respuestas, ni personas, ni sueños. Sólo se trata de un esperpéntico ansiolítico. Algo a lo que poner velas. Equipaje de mano. Un espejo crudo. Gasolina con mucho plomo.